22 Mar «Lost in Translation» y su significado para mí.
«Lost in Translation» y su significado
Recuerdo la primera vez que vi “Lost in Translation”. Fue en DVD, una noche de fin de semana, en mi piso de soltero y reconozco que me quedé maravillado. Tanto que escribí un texto, a modo de crítica, pero con muy poca “crítica”. Todo eran alabanzas, aunque tuve esa primera impresión, como otros muchos, del trato tópico que se da a los nativos, a los residentes de Tokio durante la película, incluido al “Johnny Carson japonés”. Puede que sea el único pero por mi parte el hecho que la película no deje un buen sabor de boca en ese aspecto. Volviendo a ese texto que escribí tras el primer visionado del filme, reconozco que lo he buscado por todos los discos duros y nubes que tengo contratadas. Y no hay manera de encontrarlo. Da igual. Volveré a escribir otro, el que estás leyendo ahora mismo sin importar que ya opiné de esta maravillosa película hará unos 13 años, «Lost in Translation» y su significado. Por cierto, si sigues leyendo puede que te “destripe” la trama de la película o una parte de esta. Lo que ahora está tan de moda denominarlo “spoiler”.
Vaya inicio de película
El primer plano ya impacta… Aún no sé de qué tipo es, si americano, medio, subjetivo o de detalle. La cuestión es que aparece una parte de la anatomía de Scarlett Johansson que ya te indica que esta película es especial. Tengo entendido que las dos principales mujeres de esta historia, Sofía la directora y Scarlett la protagonista, llegaron a un acuerdo intermedio sobre hasta qué punto mostrar lo que se muestra. Una quería mostrarlo tal cual, sin tapujos y la otra, bien tapado. Al final, optaron por las transparencias. No escribiré más sobre el asunto.
Y después, la otra entrada triunfal. La de Murray y su expresión que va evolucionando en unos pocos segundos. Como va cambiando desde el cansancio provocado, seguramente, tras un largo viaje en avión (dudo que viajara a Japón en barco), hasta la sorpresa de llegar a una gran ciudad de noche, con las calles abarrotadas tanto de personas como de lúmens… Y la traca en forma de un buen frote de ojos al verse a sí mismo en un anuncio gigante del whiskey autóctono que él mismo protagoniza y motivo por el cual llega a Tokio. Precisamente para rodar un anuncio para televisión y una sesión de fotos para el fabricante de este licor: “It’s Suntory time”. Por cierto, recuerdo que le nominaron al Óscar pero no lo ganó… Sinceramente, no sé a quién se lo dieron pero ese año le tocaba a él…
Dos personas completamente diferentes
Podría estar un par de horas buenas intentando narrar la película «Lost in Translation» y su significado a modo de resumen, pero no es mi intención. Lo que quiero, realmente, es recordar el poso que me dejó tras volver a visionarla las pasadas Navidades en uno de esos canales temáticos de la televisión por cable. ¡Uff! Acabo de recordar una película de Jim Carrery, “The Cable Guy”… ¡Vaya truño de película con todos mis respetos a los que la hicieron posible! Menos mal que Carrey se pudo resarcir a él mismo cuando intervino 8 años después en una de mis películas favoritas: “Eternal Sunshine of the Spotless Mind” cuya “translation”, y nunca mejor dicho, al español, da para escribir otro artículo… “¡Olvídate de mí!”… De los que deberíamos olvidarnos son todos aquellos que maquinaron esa traducción… Pero, bueno, otra vez me voy por las ramas… Me había quedado en que recientemente volví a ver la película y me quedé, de nuevo maravillado. Dos personas, completamente diferentes, se encuentran en un país completamente desconocido para ambos. Y se conocen allá, en un hotel, tan selecto como frío y comienzan una relación que tampoco voy a catalogar. Da igual. Lo importante es que el tiempo que pasan juntos les sirve para combatir la soledad que les envuelve en sus respectivas vidas. Y qué manera de combatirla. Coinciden por primera vez en el ascensor (y no en el bar del hotel como le menciona Charlotte a Bob) y, posteriormente, tienen el primer contacto en el bar en el cual, ella le invita a una copa de sake. Y todo en la peli va de la soledad que padecen y cómo la combaten entre los dos. Realmente es el insomnio lo que les une, un estado que por sí mismo representa la soledad de no poder conciliar el sueño en tu cama o donde sea, independientemente que duermas solo o acompañado.
La relación de Charlotte y Bob, el significado real de Lost in Translation
Su relación se va construyendo con miradas, conversaciones sobre que él lleva 25 años de casado y 16 años y pico de matrimonio real… Qué manera más inteligente de decir a una casi desconocida que su matrimonio está acabado, o eso entendí. Y se va fortaleciendo con sus salidas nocturnas, visita a hospital incluida, comidas en un restaurante tipo sushi creo recordar. Por cierto, no me fijé hasta la segunda o tercera vez de visionar la película (debo haberla visto 4 veces) que, a la mitad de la historia, salen del hospital (donde a ella le atienden por un golpe en un dedo del pie), cogidos de la mano. Son unos cuantos fotogramas, pero el momento está ahí.
Si me tengo que quedar con una escena de la película, me quedaría sin duda con la madrugada que comparten en la habitación de Bob y la conversación que mantienen antes de quedarse dormidos… Charlotte le dice algo así como: “No volvamos aquí jamás. Nunca será tan divertido”. Y Bob, en otro momento de confidencias, tras una pregunta de ella, le confiesa que su matrimonio no marcha bien. Que antes él y su mujer se reían y desde que nacieron sus hijos todo es más complicado. Le llega a confesar que cuando nació su primer hijo sintió como su vida tal como la conocía se acabó y que ya no volverá. Después tuvo un segundo. Todo es caótico, pero una vez que aprenden a hablar, a caminar, se convierten en las personas más maravillosas (o deliciosas o algo así) que conocerás en toda tu vida. La verdad, para un padre como yo, te sientes completamente identificado con esas palabras. Y por supuesto, me encantaría si alguien me dice qué película, aparentemente italiana, comparten esa madrugada en la televisión de la habitación de Bob. Me ayudaría, nos ayudaría, a todos los que amamos esta película «Lost in Translation» para entender su sentido y significado.
¿El mejor final?
Hacia el final del largometraje tienen una crisis, como cualquier pareja en algún momento de su relación, por un acto que comete él, del cual se arrepiente enseguida. Es algo así como una infidelidad sin haber sido realmente pareja, pero ambos se lo toman así. Y qué manera más original de hacer las paces, en el exterior del hotel tras una alarma de incendio. Hasta en esto, en el guion, Coppola se sale… Pero es sólo mi opinión, para nada quiero pontificar…
En definitiva, es una historia que te mantiene concentrado al máximo, o al menos a mí, en tal medida, que te hace recordar conversaciones, sonrisas, expresiones de ambos, miradas, gestos… La escena donde se despiden por última vez (sí, se despiden dos veces, aunque la segunda es la de verdad), ni la voy a describir. Bastante ya os he contado sobre «Lost in Translation» y su significado para mí. Disfrutadla porque no tiene desperdicio. Como toda la película y la historia. Y, sinceramente, por muy satisfecho y feliz que puedas estar con tu vida en todos los aspectos, creo que a más de uno le gustaría vivir una historia como ésta, por muy corta e imposible que pueda ser.



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